Si mañana te dicen que tienes que ir a Granada desde Barcelona en coche, seguramente no se te ocurriría hacer primero noche en Madrid, luego acercarte un ratito a Bilbao y, desde allí, conducir hasta Cádiz para, a la mañana siguiente, carretera y manta hasta la ciudad de la Alhambra. Pues bien, algo así es lo que hemos hecho -aunque por aire- Alberto y yo en los dos últimos días. En total, 43 horas de viaje desde que salimos de Barcelona rumbo a Nelspruit, previa visita obligada a la capital de España (se ve que aquí todos tenemos que partir, por cojones, desde el famoso kilometro cero), paseíto por Amsterdam y, luego, viaje del tirón hasta Johannesburgo antes de coger un último vuelo hasta alcanzar nuestro destino final. Y seguramente no nos hicieron subir hasta Islandia por miedo a que ese volcán de nombre impronunciable le diera por seguir escupiendo ceniza y nos obligara a quedarnos allí durante todo el tiempo que dura el Mundial.

No se trataba de dar la vuelta al mundo; sólo de cambiar de continente. Y por mucho que Sudáfrica sea el país más meridional de África, si en el año 2010 tardas 43 horas en llegar, desde Barcelona, hasta allí abajo, es que algo no funciona y alguien ha hecho mal su trabajo. La historia resulta aún más sangrante si tenemos en cuenta que Efe dispone de una agencia de viajes con oficina permanente en su megadelegación de Madrid. Lo que debería ser una gran ventaja a la hora de montar toda la logística de cualquier desplazamiento de sus corresponsales o enviados especiales, acaba siendo un enorme inconveniente. Antes, la encargada de hacerte ir de un lado a otro era Viajes Marsans -organizando travesías como ésta se entiende por qué ha quebrado- y ahora ese cometido ha pasado a manos de Viajes el Corte Inglés, que ha asumido el personal de Marsans, lo que significa que es el mismo perro con distinto collar.

Aunque no toda la culpa es del operador de paquetes turísticos -aquí el afán de Efe en recortar gastos ha tenido mucho que ver- está claro que un viaje así no es capaz de diseñarlo ni tu peor enemigo. Hacez la prueba si tenéis un minuto y buscad en google vuelos Barcelona-Johannesburgo. Os saldrán unas cuantas combinaciones. Todas mejores que la que os he explicado y algunas incluso más baratas. En fin, en otro post os contaré lo que mis amigos de la agencia de viajes a la que Efe da cobijo me tienen preparado para la vuelta. Son unos auténticos cracks.